Se invierten más de 145.000 euros en la mejora del viario que conecta el núcleo rural de Soutelo, en Manzaneda

La Xunta de Galicia ha impulsado una actuación de mejora en el viario que conecta el núcleo rural de Soutelo, situado en la parroquia de San Martiño, en el municipio ourensano de Manzaneda, con una inversión que supera los 145.000 euros y que busca reforzar la funcionalidad y la seguridad de esta vía de uso habitual.
El delegado territorial de la Xunta en Ourense, Manuel Pardo, visitó este miércoles las obras acompañado por el alcalde, Pedro Yáñez, para comprobar el avance de los trabajos, ejecutados en el marco de un convenio de colaboración entre la Consellería de Vivienda y Planificación de Infraestructuras y el ayuntamiento.
La intervención se centra en el conocido camino de subida a Soutelo, un trazado de unos 560 metros de longitud total, aunque las actuaciones se están desarrollando en un tramo inicial de 462,80 metros que parte de la carretera provincial OU-0701. Se trata de un viario muy utilizado por los vecinos de Manzaneda, Soutelo, San Martiño y Rozavales, además de ser un acceso habitual para visitantes que se acercan a esta zona de gran interés paisajístico y patrimonial.
Según explicó el representante autonómico, los trabajos tienen como objetivo principal mejorar el sistema de drenaje, renovar la capa de rodadura y reforzar la señalización horizontal. Además, se incluye el soterramiento de las líneas aéreas de electricidad e iluminación pública, así como la revisión de las redes de aguas pluviales y la creación de pequeñas zonas verdes a lo largo del recorrido.
Esta actuación se enmarca dentro del conocido como Plan Hurbe, un programa con el que el Gobierno gallego colabora con las entidades locales para mejorar espacios públicos e infraestructuras básicas, con especial atención a la accesibilidad y a la supresión de barreras arquitectónicas.
En el contexto de esta iniciativa, Manuel Pardo destacó el papel de estas intervenciones como herramienta para apoyar el desarrollo de los núcleos rurales, convirtiéndolos en espacios más dinámicos y con mayor capacidad para acoger servicios y actividad económica, contribuyendo así al equilibrio territorial y a la cohesión entre el ámbito urbano y el rural.