Por Chantada carga contra el gobierno local por defender el proyecto de baterías de litio GRX Belesar II

El grupo municipal Por Chantada – Interior Galego Vivo ha registrado alegaciones contra el proyecto industrial de baterías de litio GRX Belesar II (expediente PB 14/2025), al que considera inseparable de Belesar I y parte de una única macroinstalación industrial fragmentada de forma artificial.
La formación sostiene que esta división responde a una estrategia para evitar una evaluación ambiental más rigurosa a nivel estatal. En este sentido, afirma que “estamos ante un fraude de ley evidente, consentido por la Xunta de Galicia, que permite fraccionar un macroproyecto de más de 96 MW para impedir que sea evaluado por el Ministerio y evitar un análisis real de los impactos acumulativos”.
Por Chantada también apunta a la responsabilidad política del PP tanto en la Xunta como en el Ayuntamiento de Chantada. Critica que el gobierno local haya optado por no presentar alegaciones y que el alcalde haya defendido públicamente la iniciativa. Según denuncian, “el propio alcalde actuó como defensor del proyecto ante los vecinos, llegando a mostrar más preocupación por el cobro del ICIO que por la salud, la seguridad o el futuro de las parroquias afectadas”.
La organización considera especialmente preocupante la situación en las parroquias de Pesqueiras y San Fiz, donde el proyecto se situaría muy cerca de viviendas, explotaciones ganaderas y traídas vecinales de agua. “El PP local y la Xunta están actuando como comerciales de las eléctricas y de los fondos de inversión mientras abandonan completamente el rural”, señalan.
En las alegaciones presentadas se advierten riesgos asociados al almacenamiento de baterías de litio, como incendios o explosiones, así como la ausencia de un plan de emergencias y evacuación. También denuncian la falta de medios específicos en los servicios de bomberos y la inexistencia de estudios detallados sobre impactos acústicos, electromagnéticos e hídricos.
Otro de los aspectos destacados es el elevado consumo de agua previsto, que podría alcanzar hasta 30.000 metros cúbicos anuales entre Belesar I y II. Según la formación, “el equivalente al consumo de seiscientas personas en una zona rural sin abastecimiento público y dependiente de pozos y traídas vecinales”.
Por Chantada recuerda además que la zona ya soporta una elevada concentración de infraestructuras energéticas, como embalses, líneas de alta tensión y parques eólicos, sin retorno económico ni social para el territorio. “Mientras las empresas y los accionistas hacen negocio desde Madrid o Italia, aquí quedan los impactos, el despoblamiento y la pérdida de calidad de vida”, apuntan.
El grupo concluye que estos proyectos “no tienen licencia social” y anuncia que continuará apoyando las alegaciones vecinales y los movimientos sociales que se están organizando contra lo que definen como “un nuevo episodio de expolio territorial y demotanasia rural”.