Parada de Sil aprueba de forma definitiva las ayudas para rehabilitar viviendas destinadas al alquiler

El Concello de Parada de Sil ha dado luz verde definitiva a una nueva ordenanza municipal pensada para impulsar la rehabilitación de viviendas y ponerlas después en el mercado del alquiler. La norma, que había recibido su aprobación inicial en el pleno ordinario celebrado el 31 de julio de 2025, superó después el trámite de exposición pública sin que se presentaran alegaciones ni reclamaciones, por lo que el texto ha quedado aprobado con carácter definitivo.
El objetivo declarado por el Ayuntamiento es doble: por un lado, recuperar viviendas que actualmente están en desuso o en mal estado, y por otro, frenar la pérdida de población facilitando que nuevas familias puedan instalarse en el municipio gracias a precios de alquiler más accesibles.
Qué obras se pueden financiar
La ordenanza contempla ayudas para intervenciones variadas dentro de las viviendas situadas en el término municipal. Entre ellas figuran la reforma de baños y cocinas, la instalación o mejora de sistemas de calefacción, actuaciones para mejorar la accesibilidad —como la adaptación de baños o puertas— y mejoras relacionadas con la eficiencia energética, como el aislamiento térmico, el cambio de ventanas o la instalación de iluminación LED. También se incluye cualquier otro trabajo menor que resulte necesario para que la vivienda gane en habitabilidad.
Quién puede solicitarlas
Podrán optar a estas subvenciones tanto personas físicas como jurídicas que sean propietarias de viviendas en Parada de Sil, siempre que estén al corriente de sus obligaciones tributarias con las administraciones estatal, autonómica y local, así como con la Seguridad Social. Un requisito clave es que la vivienda no puede estar alquilada en el momento de presentar la solicitud, y el propietario deberá comprometerse por escrito a destinarla a alquiler habitual y permanente durante un mínimo de tres años.
Cuantía de la ayuda
La subvención podrá cubrir hasta el 80 % del presupuesto de la obra, con un tope de 3.000 euros por vivienda. Será el propio Concello quien fije cada año la partida presupuestaria destinada a este fin, de modo que el número de viviendas beneficiarias dependerá del crédito disponible en cada convocatoria. Eso sí, no se financiarán obras que ya hubieran finalizado antes de presentar la solicitud.
Cómo se concederán
Las ayudas se repartirán mediante un sistema de concurrencia competitiva, es decir, las solicitudes se valorarán y compararán entre sí en función de criterios como el impacto social de la actuación, la eficiencia energética que se consiga, o la antigüedad de la vivienda. Será cada convocatoria anual la que determine los plazos concretos, la documentación necesaria —entre otros, referencia catastral, presupuestos de obra, fotografías del estado actual y el compromiso de alquiler— y los criterios exactos de valoración.
Compromisos para los propietarios
Quienes reciban la ayuda deberán ejecutar las obras en un plazo máximo de doce meses y alquilar la vivienda dentro de los seis meses siguientes a la finalización de los trabajos. Además, tendrán que mantenerla en régimen de alquiler habitual durante tres años desde que concluyan las obras y comunicar al Ayuntamiento cualquier cambio que se produzca. El incumplimiento de estas condiciones podrá suponer la retirada de la ayuda y la apertura de un expediente para recuperar, total o parcialmente, el dinero concedido.
Estas subvenciones, además, son compatibles con otras ayudas públicas o privadas que puedan solicitarse para la misma finalidad, siempre que la suma de todas ellas no supere el coste total de la rehabilitación.
La nueva ordenanza entrará en vigor al día siguiente de su publicación íntegra, y servirá de marco para las futuras convocatorias anuales que el Concello vaya aprobando.