La XXXIII Feria del Vino de Vilachá pone fin tras un fin de semana lleno de actividades

La programación de la XXXIII Feria del Vino de Vilachá llegó a su fin este domingo por la tarde con la tradicional cata-concurso de vinos de furancho, una actividad que ya se ha consolidado como el cierre habitual del evento en los últimos años.
En esta cata, de acceso libre, el público pudo degustar vinos presentados a ciegas por los distintos furanchos participantes y votar para otorgar los galardones en las categorías de blanco y tinto. El Premio del Público al mejor vino blanco recayó en el furancho Fidalgo, mientras que en el apartado de tintos el más votado fue AL-DE.
Por su parte, el jurado profesional estuvo compuesto por los sumilleres Mónica Fernández, Juanjo Figueroa y José Argibay, junto con la comunicadora y docente de la cultura del vino Cristina Alcalá. Tras la cata y la posterior deliberación, también realizaron su elección, destacando la dificultad de la decisión debido a la alta calidad de todos los vinos presentados.
Finalmente, el Premio del Jurado al mejor blanco fue para Outeiro, mientras que el mejor tinto volvió a ser para Fidalgo.
En esta edición participaron 13 bodegas y furanchos, además de 11 grupos musicales que animaron la feria durante todo el fin de semana. El evento se completó con puestos de artesanía y oferta gastronómica, en la que no faltó el pulpo durante las jornadas del sábado y del domingo.