La CIG convoca una asamblea abierta en Monforte de Lemos para preparar la huelga general del 11 de noviembre

El sindicato CIG ha fijado para este miércoles una reunión pública en Monforte de Lemos, pensada como paso previo a la huelga general del 11 de noviembre que la organización tiene convocada en toda Galicia. La cita, abierta a cualquier persona interesada, tendrá lugar a las 20.00 horas en el salón de actos de la casa sindical, en la rúa Roberto Baamonde.
El acto contará con la presencia del secretario general del sindicato, Paulo Carril, quien tomará la palabra para explicar por qué se ha llegado a convocar este paro y por qué, a su juicio, resulta necesario que distintos sectores de la sociedad se sumen a la protesta de forma conjunta.
El sindicato enmarca esta movilización en un contexto que, según su lectura, viene marcado por varios factores que se retroalimentan: unos precios que no dejan de subir, un acceso a la vivienda cada vez más complicado, empleos con condiciones inestables y sueldos que pierden valor real. Son circunstancias que, sostienen desde la organización, golpean con mayor dureza a quienes trabajan por cuenta ajena y a los sectores más jóvenes, en un momento en el que los salarios avanzan más despacio que los precios y las empresas, por el contrario, siguen registrando ganancias crecientes.
A ese panorama suman otro elemento de crítica: el estado de los servicios públicos, que consideran insuficientemente dotados y afectados por recortes, justo cuando el gasto destinado a defensa aumenta. Para la CIG, se trata de una elección de prioridades que resta margen a las partidas sociales.
Con todo ello como telón de fondo, el sindicato plantea el paro del día 11 como una manera de hacer visible el descontento y de reivindicar, entre otras cosas, salarios que cubran las necesidades básicas, un acceso real a la vivienda, servicios públicos en condiciones y mayor peso de la sociedad gallega en las decisiones que marcan su futuro económico.
De ahí que la convocatoria a esta asamblea no se dirija únicamente a los afiliados: la CIG invita también a trabajadores no sindicados, a entidades sociales y, en general, a cualquier vecino de la comarca que quiera acercarse, bajo la idea de que una huelga de este alcance solo funciona si suma a mucha gente distinta.