Galicia vive una jornada histórica con el eclipse total de Sol que reunió a miles de personas en calles, playas y miradores

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La Terra Chá, Sarria, Lugo, la Ribeira Sacra y Ferrol disfrutaron de una observación casi perfecta, mientras que las nubes limitaron la visibilidad en buena parte de A Mariña y A Coruña
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13 Aug 2026

El eclipse total de Sol del pasado 12 de agosto dejó una imagen que difícilmente olvidarán quienes tuvieron la oportunidad de contemplarlo. Galicia se convirtió en uno de los territorios más buscados para seguir este fenómeno astronómico único, que no volverá a repetirse en condiciones similares en la Península Ibérica hasta dentro de varias décadas.

Miles de personas, tanto gallegas como llegadas desde distintos puntos de España y del extranjero, se desplazaron durante toda la jornada a playas, montañas, miradores y espacios abiertos para disfrutar del acontecimiento. La fase parcial comenzó alrededor de las 19.30 horas y culminó a las 20.28 horas, cuando la Luna cubrió completamente el Sol en buena parte del territorio gallego situado dentro de la franja de totalidad.

Durante algo más de un minuto, dependiendo del lugar de observación, el día se transformó en noche. La brusca caída de la luz, el descenso de la temperatura y la aparición de la corona solar provocaron la emoción de miles de espectadores que pudieron quitarse las gafas homologadas únicamente durante la fase de totalidad para contemplar uno de los espectáculos naturales más impresionantes que existen.

La experiencia no fue idéntica en toda Galicia. Mientras la mitad oriental de la comunidad disfrutó de un eclipse total, otras zonas del oeste gallego solo pudieron contemplar una ocultación parcial del Sol. A ello se sumaron las condiciones meteorológicas, decisivas para el éxito de la observación.

A Mariña y A Coruña: las nubes empañaron la observación

Uno de los territorios que generaba más expectativas era A Mariña Lucense, considerada durante meses como uno de los mejores lugares de Europa para contemplar el eclipse. Sin embargo, la nubosidad fue protagonista durante gran parte de la tarde y dificultó la observación, especialmente en la zona oriental.

Aun así, numerosos vecinos y visitantes destacaron la experiencia vivida al percibir la oscuridad repentina y el singular cambio de luz que acompañó al fenómeno. En localidades como Foz, muchas personas valoraron positivamente la sensación de vivir un “nuevo amanecer” apenas unos minutos después de la totalidad.

También en A Coruña las nubes condicionaron parcialmente la observación, aunque en muchos momentos permitieron seguir el fenómeno. La ciudad registró una gran afluencia de público en puntos como el Monte de San Pedro o las playas urbanas, donde se concentraron miles de personas. Las previsiones apuntaban a la llegada de unos 25.000 visitantes y se produjeron importantes retenciones de tráfico tanto antes como después del eclipse.

La comarca de Ferrol también vivió una jornada multitudinaria. Miradores, arenales y espacios abiertos se llenaron de espectadores, con la playa de Doniños como uno de los lugares más concurridos para seguir el fenómeno.

La Terra Chá y Sarria, entre los mejores lugares para ver el eclipse

La situación fue muy diferente en la Terra Chá. El cielo despejado permitió contemplar el eclipse en condiciones prácticamente perfectas, convirtiendo a la comarca en uno de los destinos más destacados para los aficionados a la astronomía.

En Guitiriz, el Concello organizó la Romaría do Eclipse Solar en la parroquia de Santa Mariña, una propuesta que combinó música en directo y observación astronómica. La iniciativa puso en valor el patrimonio natural del entorno y ofreció una alternativa cultural y científica que atrajo tanto a vecinos como a visitantes llegados desde otros puntos de Galicia.

También Sarria se convirtió en uno de los grandes epicentros del eclipse. La celebración del Esmorga Total, organizada en el entorno de la ermita de San Marco, reunió a centenares de personas para disfrutar simultáneamente del fenómeno astronómico y de una programación musical protagonizada por grupos tradicionales de la comarca.

Precisamente, el astrofísico Borja Tosar había señalado previamente a Sarria como uno de los mejores lugares de Galicia para contemplar el eclipse, una previsión que finalmente se confirmó gracias a las buenas condiciones meteorológicas y a la amplia visibilidad del horizonte.

Lugo y la Ribeira Sacra disfrutaron de una visión privilegiada

La ciudad de Lugo también pudo disfrutar del eclipse bajo un cielo prácticamente despejado. Aunque muchos ciudadanos siguieron el fenómeno desde sus viviendas, otros optaron por reunirse en espacios emblemáticos como la Muralla o el parque Rosalía de Castro para compartir un momento que muchos calificaron de irrepetible.

La Ribeira Sacra fue otro de los territorios donde la observación resultó excelente. La ausencia de nubes permitió seguir todas las fases del eclipse con total claridad y algunos de los principales miradores registraron una notable afluencia de público.

Uno de los puntos más concurridos fue Monte Faro, en Chantada, donde cientos de personas acudieron para contemplar la totalidad desde una posición privilegiada. La llegada masiva de visitantes provocó incluso que numerosos vehículos acabaran estacionados a ambos lados de los accesos al mirador.

Ourense siguió un eclipse parcial

En Ourense el fenómeno se observó de forma parcial, aunque eso no impidió que numerosos aficionados se reunieran en distintos puntos para seguir la evolución del eclipse.

Espacios como el entorno del Auditorio Municipal congregaron a numerosos espectadores, mientras que otros optaron por desplazarse a zonas elevadas de la provincia para disfrutar de una mejor perspectiva del acontecimiento.

Más allá de las diferencias meteorológicas o de visibilidad, el eclipse total de Sol dejó una imagen común en toda Galicia: miles de personas mirando al cielo al mismo tiempo para presenciar un fenómeno excepcional que tardará décadas en repetirse y que ya forma parte de la memoria colectiva de toda una generación.

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