Galicia registró este año la primavera climatológica más seca desde 1990

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El informe de Meteogalicia sobre los meses de marzo, abril y mayo indica que, con una precipitación media un 46 % inferior al habitual, fue la cuarta primavera más seca desde que hay registros
VILASANTAR sequia
14 Jun 2026

Galicia registró la primavera climatológica -período que comprende los meses de marzo, abril y mayo- más seca desde el año 1990, según el informe elaborado por Meteogalicia.

En concreto, la precipitación media para las 16 estaciones que componen la serie regional fue de 160 litros por metro cuadrado, que es un 46% inferior a lo esperado para esta época. Por lo tanto, puede considerarse como muy seca y, además, es la cuarta más seca desde que hay registros.

Más al por menor, las mayores cantidades de precipitaciones se recogieron en la franja atlántica, a lo largo de las Sierras Litorales y en las zonas montañosas del este con valores entre 225 y 260 litros por metro cuadrado, mientras que los registros más bajos se localizaron en Valdeorras, el interior de Lugo y en el Golfo Ártabro, con entre 115 y 130 litros por metro cuadrado.

Por meses, en los casos de marzo y abril, las lluvias acumuladas quedaron por debajo de lo esperado por lo que ambos fueron muy secos. Por su parte, mayo fue un mes normal ya que se compensaron las zonas con exceso de precipitaciones en forma de chubascos y tormentas -mitad este- con aquellas con déficit, a donde las frentes que llegaron no fueron tan activas como en otros meses de mayo.

En cuanto a las temperaturas, la primavera de 2026 se considera muy cálida con un valor medio de 13,7 grados, el que representa una anomalía de 1,4 grados con respecto al habitual en este período.

En los tres meses de este período se registraron temperaturas por encima de lo esperado. De hecho, fueron muy cálidos. En marzo fueron altos tanto los valores máximos como los mínimos debido a la situación anticiclónica de la segunda mitad del mes. También en abril se registraron valores máximos superiores al habitual por la frecuente aparición de situaciones anticiclónicas que arrastraban aire cálido procedente del norte de África.

En el caso de mayo, fue un mes fragmentado en dos partes. Hasta el día 19 los valores fueron bajos, pero a partir del 20 la llegada de una masa de aire muy cálido continental propiciaba un ascenso térmico capaz tanto de equilibrar las bajas temperaturas de las primeras semanas como de arrastrar el promedio del mes hacia valores elevados.

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