El CV Emevé incorpora al colocador Daniel Pena Mariño para la temporada 2026/27

El CV Emevé refuerza su plantilla masculina para la temporada 2026/27 con la incorporación de Daniel Pena Mariño, un colocador monfortino de 17 años y 1,89 metros de altura que llega al conjunto lucense como una apuesta por el talento y la proyección del voleibol gallego.
Pena cuenta ya con experiencia en los programas de formación de la Federación Española de Voleibol y en las selecciones nacionales de categorías inferiores. El nuevo jugador del Arenal Emevé llega al club después de un verano en el que volvió a vestir la camiseta de España y en el que consiguió la medalla de bronce en el WEVZA U19 disputado en Frankfurt.
«Dani es un colocador joven, trabajador y con mucho margen de crecimiento. Va a entrenar en un contexto de máxima exigencia y queremos ayudarle a seguir evolucionando y desarrollando sus cualidades», señala José Valle.
Natural de Monforte de Lemos, Daniel Pena comenzó a jugar al voleibol con nueve años y se incorporó poco después al Korbis, club en el que desarrolló buena parte de su formación durante seis temporadas. En las categorías de base fue progresando como colocador y llegó a proclamarse, entre otros resultados, subcampeón de España en categoría alevín.
Su evolución llamó la atención de los técnicos de la Federación Española de Voleibol. Tras participar en diferentes concentraciones de las selecciones nacionales de categorías inferiores, en 2025 fue seleccionado para incorporarse a la Concentración Permanente de Palencia, una estructura destinada a la formación de jóvenes jugadores con mayor proyección dentro del voleibol español.
Precisamente durante una concentración de la selección española en Cuenca recibió la noticia de su incorporación a este programa. Desde entonces, Pena compaginó su formación académica con una preparación deportiva diaria de alto nivel, incrementando el volumen y la exigencia de sus entrenamientos y continuando su evolución en una posición especialmente compleja como es la de colocador.
A sus 17 años, el nuevo jugador del Arenal Emevé destaca por su capacidad para construir el juego y buscar diferentes soluciones para sus atacantes. Es una característica que ya mostraba durante su etapa en el Korbis, donde desarrolló una manera de entender la posición basada en la búsqueda de alternativas en cada jugada.
Para Valle, su incorporación debe entenderse desde esa perspectiva de formación y crecimiento. «La posición de colocador necesita tiempo, experiencia y mucha capacidad para interpretar el juego. Dani tiene todavía mucho recorrido por delante, pero es un chico muy trabajador y eso es fundamental. Queremos que aproveche cada entrenamiento y que vaya adquiriendo las herramientas que necesita para competir a este nivel», explica el técnico.
El trabajo diario será también determinante para las oportunidades que pueda tener a lo largo de la temporada. El cuerpo técnico pretende que el joven colocador se desarrolle dentro de la dinámica del primer equipo y que sea su propia evolución la que marque el protagonismo que vaya adquiriendo durante el curso.
«Va a tener la posibilidad de trabajar con nosotros y de competir por sus oportunidades. A partir de ahí dependerá de cómo entrene, de cómo evolucione y también de las necesidades que vaya teniendo el equipo. Lo importante ahora es que siga creciendo y mantenga esa capacidad de trabajo», añade Valle.
Su llegada permite además al Arenal Emevé contar con un jugador formado en el voleibol gallego que, a pesar de su edad, ya conoce contextos de entrenamiento y competición de alto nivel. Su formación en el Korbis de Monforte, el trabajo desarrollado en la Concentración Permanente y su presencia con las selecciones españolas de categorías inferiores conforman el recorrido de un jugador que todavía cuenta con un amplio margen de desarrollo.
La medalla de bronce conseguida este verano en Frankfurt representa el reconocimiento más reciente a esa progresión. Dani Pena afrontará ahora su primera temporada en el Arenal Emevé con el objetivo de continuar su formación, adaptarse a las exigencias del equipo y aprovechar cada oportunidad para seguir creciendo como colocador.