Donelle, en Sober, recupera la vida como espacio de formación y convivencia en plena Ribeira Sacra

La aldea de Donelle, situada en la parroquia de Gundivós, en el municipio lucense de Sober, vuelve a tener actividad después de décadas de abandono. El proyecto 'Guardabosques', promovido por la cooperativa Ecooo, ya funciona tras varios años de obras de rehabilitación integral que han transformado un conjunto de edificaciones en ruina en un centro de formación ecosocial, un alojamiento rural y un espacio de convivencia comunitaria.
El conjunto sobre el que se ha actuado está formado por una casona y dos pallozas del siglo XVII, que se encontraban en un estado de deterioro muy avanzado. Los promotores han guiado la intervención con un lema propio: "rehabilitar sin borrar, habitar sin colonizar y transformar sin excluir". Según explican, esta filosofía ha permitido recuperar más de 1.200 metros cuadrados de arquitectura tradicional, respetando los materiales, los volúmenes y la memoria del lugar.
Instalaciones disponibles
En la actualidad, Donelle dispone de 19 habitaciones destinadas a residencia y alojamiento rural, además de tres aulas pensadas para la formación y los encuentros. El complejo cuenta también con restaurante, cafetería y comedor comunitario.
Actividad y efecto en el entorno
'Guardabosques' ya recibe grupos de formación, estancias rurales y actividades culturales. Su apertura ha traído nuevos visitantes a Gundivós y a Sober, lo que tiene un efecto directo sobre el tejido local: proveedores, artesanos, servicios de restauración y transporte. El equipo de Ecooo ha puesto en marcha, además, un calendario estable de actividades ecosociales, talleres y convivencias que se desarrollará a lo largo de todo el año y que combinará la formación con la actividad turística durante la temporada alta.
Un modelo alejado del turismo convencional
El proyecto se plantea como un lugar donde experimentar nuevas formas de vida comunitaria. Su enfoque se aleja del turismo tradicional y busca la integración en la vida local. Con ese objetivo, se mantienen acuerdos para que los ganaderos de la zona sigan utilizando los prados y se conserven los antiguos usos de la aldea. Donelle, que en otro tiempo contó con hornos, telar y fragua, recupera de este modo su papel como lugar de trabajo, aprendizaje y encuentro.
Financiación
La rehabilitación ha sido posible gracias a la suma de varias fuentes: fondos públicos, inversión directa de Ecooo, fondos europeos Next Generation y préstamos participativos en los que han colaborado más de 250 personas. El presupuesto total ronda los 1,5 millones de euros.
Con su puesta en marcha, 'Guardabosques' pasa a formar parte de las iniciativas que, según distintos actores socioeconómicos de la comarca, están redefiniendo la Ribeira Sacra como un territorio de innovación rural, sostenibilidad y recuperación del patrimonio.