Alfonso Villares asume la Delegación Territorial de la Xunta en Lugo reivindicando su vocación de servicio público

El exconselleiro del Mar, Alfonso Villares, tomó posesión este martes como nuevo delegado territorial de la Xunta en Lugo en un acto celebrado en el edificio Multiusos de la capital lucense, en el que aseguró llevar “el servicio público en la sangre” y se comprometió a trabajar desde la cercanía con la ciudadanía.
Villares recupera así la primera línea política tras el archivo definitivo de la causa judicial que había motivado su dimisión como conselleiro del Mar. Durante su intervención, reivindicó su trayectoria institucional y destacó su voluntad de continuar al servicio de la provincia lucense. “Espero contribuir a mejorar esta provincia de la que me siento profundamente orgulloso”, afirmó.
El nuevo delegado agradeció al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, la confianza depositada en su figura, así como el apoyo recibido en los últimos meses por parte de personas cercanas y compañeros de partido. Además, subrayó que afronta esta nueva etapa “con humildad” y con la intención de mantener una relación directa con los vecinos y vecinas de la provincia.
El acto contó con la presencia del conselleiro de Presidencia, Diego Calvo, encargado de presidir la toma de posesión, así como de los conselleiros de Sanidad, Antonio Gómez Caamaño, y de Medio Rural, María José Gómez. También asistió el anterior delegado territorial de la Xunta en Lugo, Javier Arias.
En su intervención, Diego Calvo puso en valor la experiencia política e institucional de Villares, recordando su paso por la Alcaldía de Cervo, la presidencia de la Fegamp y la Consellería del Mar. El titular de Presidencia destacó especialmente “su capacidad de trabajo, conocimiento de la provincia y vocación de servicio público”.
Ya ante los medios de comunicación, Villares reconoció que el nombramiento le llegó “por sorpresa” e insistió en su intención de trabajar en coordinación con el resto del Gobierno gallego para “acercar soluciones a los problemas reales del vecindario”.
El nuevo delegado evitó entrar en consideraciones políticas sobre el contexto de su regreso a la actividad institucional y reiteró su inocencia respecto a las acusaciones por las que había sido investigado. “Soy inocente de cualquier causa que se pudiera señalar”, afirmó, al tiempo que aseguró que su principal objetivo será “responder a las expectativas depositadas” en él por la Xunta de Galicia.
REACCIÓN DEL BNG
El BNG de Lugo salió al paso del nombramiento de Alfonso Villares como nuevo delegado de la Xunta y aseguró que este nombramiento "muestra la división soterrada que sufre el PP". El concejal del BNG evitó hablar de la pasada denuncia contra este hombre y se centró en la rehabilitación "política" que se pretende hacer nombrándolo delegado de la Xunta en Lugo, asegurando que "la moción de censura que Candia promovió en el Ayuntamiento de Lugo, con la tránsfuga María Reigosa, no gustó en el PP y están moviendo fichas de cara a las próximas elecciones municipales".
"Ya van varios avisos soterrados a Candia desde su moción" y añadió que "es un nuevo ataque interno a Candia después del nombramiento de Raquel Arias como vicepresidenta del Parlamento". El concejal nacionalista explicó que "desde Santiago quieren evitar que en el PP surja un nuevo virreinato como el que tuvo Cacharro en su día".