Agroma Sober exige que se investigue un vertido en la parroquia de Neiras

La agrupación local de Interior Galego Vivo, Agroma Sober, solicita a la Consellería de Medio Ambiente que actúe e investigue un vertido detectado en la parroquia de Neiras, en el Concello de Sober. Según denuncian, desde el 10 de diciembre de 2025, varios camiones y máquinas trasladan material de escombro a una zona conocida como “A Graveira”, un espacio lacustre situado en una antigua cantera de arena, actualmente inactiva.
Entre el 10 y el 16 de diciembre, advierten, se registraron unas cinco entradas diarias de camiones que depositan escombros en la zona, utilizando para ello una pala excavadora. Interior Galego Vivo denuncia que, además de residuos inertes como hormigón y piedras, hay también otros materiales “como hierros, tubos de bombonas de butano, restos de canalones, restos de ropa y plásticos”, tal y como acreditan con fotografías.
Esta actividad, indican, está provocando el relleno de una laguna que, con las recientes lluvias, hace que el agua contaminada llegue al canal de riego y a los cursos de agua próximos. Por ello, Agroma Sober puso estos hechos en conocimiento de organismos como SEPRONA, la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, el Concello de Sober y la propia Consellería de Medio Ambiente, que “es la competente para la autorización y registro de las actividades de producción y gestión de residuos, con función de vigilancia, inspección y control, así como potestad sancionadora en relación a suelos contaminados”.
Interior Galego Vivo recuerda que, aunque los residuos inertes pueden emplearse en obras de relleno o acondicionamiento, en este caso denunciado “no solo hay residuos inertes, sino otro tipo de materiales como plásticos, ropa, canalones o gomas de bombonas de butano”. Añaden que, si se tratara de una actuación de “regeneración”, esta debería contar con autorización de la Consellería, lo que no parece ser así, ya que el material no se enterró sino que se arrojó directamente en una laguna.
Por todo ello, desde IIGV exigen a la Consellería que tome medidas y “actúe y sancione, de ser el caso, así como que realice análisis de agua y suelo”.
Paula Vázquez Verao, portavoz de la agrupación en Sober, concluye que “las aldeas no pueden convertirse en vertederos donde las empresas, aprovechando el despoblamiento, ahorran trámites medioambientales exigidos. En un Concello ‘bandera verde de Galicia’ y en un territorio que la Xunta quiere promocionar como Patrimonio Mundial, fallan los cimientos cuando apenas hay control sobre la contaminación de las aguas”.